sábado, 8 de septiembre de 2007

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-¿Qué paso?

Fue lo que le dije, cuando la volví a ver.

-¡Yo pensé que al saber que tu esposo te amaba las cosas iban a cambiar!

-Cuéntame ¿Qué paso?

-¡No lo sé!

-Me contestó.-Las mujeres somos impredecibles ¿Que no lo sabes?

-¿Qué paso? Tal vez ni yo misma lo sé.

-Sabes, cuando me contaste todo lo que mi marido te dijo, comprendí que eso era algo que yo ya sabía, pero que no entendía.

-Todo lo que me dijiste no era nada nuevo para mi, ya lo habíamos platicado muchas veces mi esposo y yo.

-Yo creía que él me estaba manipulando con todas esas tonterías del amor, de la entrega, de la trascendencia, del sentido de vida, de la libertad, de la casa y de todo lo que él ha hecho por mí y por mis hijos

-Es cierto que vive abrumado por tantas cosas y tantas cosas, pero yo digo una cosa, es su obligación, es su rol. ¡O qué no!

-Es mas yo diría que todo lo que él dice no es más que un pretexto para evadirse de sus obligaciones maritales.

-¿Me siento abandonada!

-El dice que tengo libertad, pero no es libertad lo que quiero, ¿qué no puede darse cuenta de ello?¿Que no sabe que es lo que las mujeres quieren?

Qué quieren las mujeres? ¿Qué quieren las mujeres?, ¿Nadie las entiende?La mujer no quiere una mirada, quiere una sonrisa.La mujer no quiere compañía, quiere presencia.La mujer no quiere llanto, quiere lágrimas.La mujer quiere, lo que es más sencillo otorgar.La mujer no busca una mano, busca tacto.La mujer ofrece, lo que siempre haz podido dar.La mujer no desea un cuerpo, desea un abrazo.La mujer no desea halagos, desea palabras.La mujer no desea unos labios, desea un beso.La mujer no desea ser persona, desea ser mujer.La mujer no espera tu tiempo, espera tiempo contigo.La mujer no espera pasión, espera romance.La mujer no espera sexo, espera amor.La mujer no espera belleza, espera la hagan sentir bella.La mujer es mujer, no la trates cómo a un hombre.La mujer es mujer, no es física es sentimental.La mujer es mujer, no es cuerpo es corazón.La mujer no eres tú, no la trates cómo esperas que te traten.La mujer no es para poseer, es para admirar.La mujer no es para convencer, es para amar.La mujer no es para conocer, es para entender.La mujer no es lo que tú crees, ella es mucho más.La mujer no es un rostro, es un todo.La mujer no es difícil, es misteriosa.La mujer no es tacto, es caricia.La mujer no es la espina, es la rosa.Si dejas de pensar un poco en ti y piensas en ella, si tan sólo te preocupara lo que ellas sienten y no lo que tu deseas y si por lo menos exploras un poco en tus sentimientos, créeme, las entenderías.

Recuerda que la mujer no quiere un hombre, la mujer quiere al hombre. Sólo hay que recordar el significado de esa palabra.¡Que difícil es la vida! Pensé para mis adentros.

Volvemos a la paradoja existencial, quien no tiene libertad quiere libertad, y quien la tiene no la quiere.

-Fíjate que yo tengo una amiga -continuo diciendo Alicia.

-Que su esposo es tan celoso que no la deja salir ni a la esquina de su casa, siempre la esta vigilando, nunca puede ir a algún lado si es que no la acompaña su esposo o alguien de su confianza, la llama mil veces al día, le checa estados de cuenta, el recibo de teléfono, vive como prisionera en su propia casa.

-No es que yo quiera una vida sin libertad, por supuesto que eso no es lo que quiero, Alicia recalcó. Lo que quiero es estar con alguien, sentirme querida, sentirme amada, quiero que me lo digan, quiero que me digan tan solo de vez en cuando que me veo bonita, o que luzco bien con este nuevo vestido.

-¡Quiero sentirme joven otra vez

!Pobre Alicia, es lo único que se me ocurre pensar en este momento; de manera que todo su problema se resume en querer sentirse joven otra vez, vanidad.

A los hombres y mujeres mayores, les gustan los jóvenes. Y a los adolescentes, les gustan los mayores, cuando es primavera quieres que sea invierno, y cuando es invierno añoras los días calurosos.

Nunca está uno conforme con lo que se es y con lo que se tiene.¡Nunca nos aceptamos tal como somos! Ese sí que es un verdadero problema.

Siempre viviremos en un mundo contradictorio, en un mundo sin sentido.

Siempre se enaltecerá la juventud por encima de la vejez, éste es un sentir ya antiguo. La vejez trae experiencia, pero también trae decrepitud, senilidad.

Alguien pensará, una relación extraña esa de Alicia y su esposo.

Uno centrado, seguro de sí mismo, maduro, con experiencia, un individuo que parece conocerse cada día más, un individuo cada vez más individual, más universal.

Otra, dispuesta a sacrificar lo construido en años, dispuesta a recuperar un poco de su juventud perdida, dispuesta a volver a sentir otra vez la pasión, de vivir de acuerdo a la intensidad del momento.

Yo no sé si esté equivocado en mis apreciaciones -nadie experimenta en cabeza ajena- lo que sí sé, es que todo en esta vida va de acuerdo a etapas, por eso en algún momento somos niños y en otra ancianos, en algún momento estamos vivos y en otro estamos muertos. Lo triste de la vida, es cuando algunos no se dan nunca cuenta de que están vivos, sino sólo cuando es demasiado tarde;

Para detenerse un momento:Un amigo abrió el cajón de la cómoda de su esposa y levantó un pequeño paquete envuelto en papel de seda:- "Esto - dijo - no es un simple paquete, es lencería".Tiró el papel que lo envolvía y observo la exquisita seda y el encaje. - "Ella compró esto la primera vez que fuimos a Nueva York, hace 9 años. Nunca lo usó. Lo estaba guardando para una "ocasión especial". Bueno... creo que esta es la ocasión".Se acercó a la cama y colocó la prenda junto con las demás ropas que iba a llevar a la funeraria. Su esposa acababa de morir. Volviéndose hacia mí, dijo:- "No guardes nada para una ocasión especial, cada día que vives es una ocasión especial".Todavía estoy pensando en esas palabras... ya han cambiado mi vida. Ahora estoy leyendo más y limpiando menos. Me siento en la terraza y admiro la vista sin fijarme en las malas hierbas del jardín. Paso más tiempo con mi familia y amigos y menos tiempo en el trabajo.He comprendido que la vida debe ser un patrón de experiencias para disfrutar, no para sobrevivir. Ya no guardo nada. Uso mis copas de cristal todos los días. Me pongo mi abrigo nuevo para ir al supermercado, si así lo decido y me da la gana. Ya no guardo mi mejor perfume para las fiestas especiales, lo uso cada vez que me provoca hacerlo.Las frases "algún día..."y " uno de estos días", están desapareciendo de mi vocabulario. Si vale la pena verlo, escucharlo o hacerlo, quiero verlo, escucharlo o hacerlo ahora.No estoy seguro de lo que habría hecho la esposa de mi amigo si hubiera sabido que no estaría aquí para el mañana que todos tomamos tan a la ligera.Creo que hubiera llamado a sus familiares y amigos cercanos. A lo mejor, hubiera llamado a algunos antiguos amigos para disculparse y hacer las paces por posibles enojos del pasado. Me gusta pensar que hubiera ido a comer comida china, su favorita.Son esas cosas dejadas sin hacer, las que me harían enojar si supiera que mis horas están limitadas. Enojada porque deje de ver a buenos amigos con quienes me iba a poner en contacto "algún día"... Enojada porque no escribí ciertas... cartas que, pensaba escribir "uno de estos días". Enojada y triste porque no les dije a mis hermanos y a mis hijos con suficiente frecuencia, cuanto los amo.Ahora trato de no retardar, detener o guardar nada que agregar a risa y alegría a nuestras vidas. Y cada mañana me digo a mí mismo que éste día es especial, cada hora, cada minuto... es especial. Tenemos que aprender a vivir nuestro momento; yo pienso que el amor maduro es un amor más pleno que el amor de adolescente -no dije más bonito sino más pleno- tal vez cuando somos jóvenes el amor sea color de rosa , pero cuando entramos en la madurez, es cuando todo empieza a cobrar sentido. Es cuando los pájaros y los árboles parecen hablarnos, es cuando una simple roca pareciera cobrar vida, es cuando podemos escuchar al mar y al silencio.¡Es cuando da gusto envejecer!

Yo también quisiera ser joven siempre, o al menos vivir sintiéndolo. Lo que no podemos permitir nunca, es vivir bajo apariencias.

Empero, quien tiene la verdad en sus manos.¡Quien es Dios para decirnos lo que está bien o está mal!¡Quién es profeta para decirnos lo que debemos hacer!

Sólo nuestro buen sentido.

Al fin y al cabo todo es válido en esta vida.

Que bueno no vivir atrapado en convencionalismos sociales.

Tener el valor para enfrentar la vida.¿Cuántos no vivimos con el enemigo en casa?

Estamos ante dos sentidos contrapuestos de vida: el uno quiere paz, estabilidad, certeza, comprensión, experiencia. El otro, quiere guerra, pasión, lucha, diversión, experimentación.

Los dos sentidos son correctos, nadie lo puede negar.

Es decir, existen tantos sentidos como seres humanos habitan en este planeta. Pueden ser sentidos conscientes o inconscientes, pero todos dependen del sentido que deseemos dar a nuestra vida.

Hay buenos consejos, por ejemplo, para “Atrapar a un millonario” o de “Propuestas indecorosas” de un millón de dólares para terminar en la cama contigo; puedes ganar o perder con ello, recuerden el caso de “Mujer bonita” ¿Quién ganó o quien perdió? La mujer bonita o el millonario que terminó enamorándose de la prostituta.

Por eso es que el sentido no está dado, sino que hay que buscarlo. Pero, por otra parte, nunca estaremos satisfechos con el que encontremos, porque del que encontremos se desprenderán muchos más.

Por ejemplo, preguntémonos lo siguiente: ¿Cuál es el sentido último de la vida? ¿La muerte? Puede ser.

Por eso es que muchísima gente piensa que, cuando su vida ya no tiene sentido, es mejor morir.

Pero, no vivimos sólo para morir, aunque esa sea una consecuencia natural, vivimos para que en el Inter, hagamos muchísimas cosas, desde reproducirnos, hasta tratar de ser felices.¿Cuándo amamos a nuestros hijos nuestra vida adquiere sentido?

Una pregunta difícil, porque para algunos será así, pero para otros no.

Entonces: ¿Qué es lo que tiene sentido?

La vida, el amor, los hijos, la armonía, el altruismo, el perdón, la sinceridad, la honestidad, el vivir bien, el ser felices, el comer y vestir bien, el ser tolerantes, o será algún otro valor.

Yo creo que algo tiene sentido, cuando precisamente le podamos conferir algún valor a ese algo; cuando le podamos conferir valor al amor, a la pasión, a la virtud, a la belleza, al amor filial, al amor paterno, al amor materno, al dinero, al prójimo, a tu esposo, a tu esposa, a tu matrimonio, y por qué no, al divorcio.

Alicia entonces podrá decir: ¡Mi vida adquirió sentido el día que me divorcie!

Pero quizás también podrá decir: ¡Desde el día en que me divorcie, perdí aquello que le daba sentido a mi vida!

La vida sólo es valiosa para aquel que sabe aprovecharla.

Estamos en la vida sólo de paso, somos pasajeros de un tren que pronto llegará a su destino, por eso disfrutemos del paseo.

Tenemos libertad de elección y en la elección se encuentra el riesgo, tenemos voluntad de decidir nuestro destino, pero también existen cosas en las cuales no tenemos libre albedrío, por ejemplo, en la pasión, en los sentimientos, en lo emotivo, en el afecto, o en el miedo.

Como la pasión que siento por Alicia. ¿Qué acaso fue mi decisión, mi libre albedrío?

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